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La doble nacionalidad es ya la norma en gran parte del mundo: en junio de 2026 aproximadamente tres cuartas partes de los 195 Estados miembros de la ONU la admiten, frente a solo un tercio en 1960. Pero esa aceptación no es universal ni automática: países tan relevantes como China, India, Japón o la mayoría del Golfo la prohíben expresamente, y en otros —como Japón o Singapur— puedes acumular dos nacionalidades siendo menor, pero la ley te obliga a elegir una al llegar a la mayoría de edad.

Esta guía repasa qué países permiten hoy tener dos pasaportes, cuáles obligan a renunciar y qué hace España —el gran caso especial— con los iberoamericanos. Antes de dar ningún paso, recuerda que lo que decide si puedes tener dos nacionalidades es la combinación de la legislación de ambos países, no la de uno solo.

¿Qué países permiten la doble nacionalidad en Europa?

La mayoría de la Unión Europea admite hoy la doble nacionalidad, pero el giro más reciente es alemán: desde el 27 de junio de 2024, la ley alemana de modernización de la ciudadanía permite naturalizarse sin renunciar a la anterior, y los alemanes pueden obtener pasaportes extranjeros sin perder el suyo (nacionalidad alemana). Antes, era obligatorio pedir permiso de retención (Beibehaltungsgenehmigung).

Estos países europeos permiten la doble nacionalidad en términos generales:

  • España: es el caso más relevante para quien te lee desde Latinoamérica: los nacionales de países iberoamericanos están exentos de renunciar a su nacionalidad de origen, y España tiene convenios de doble nacionalidad con Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Perú (sin México ni Venezuela). Para el resto, la renuncia teórica rara vez se exige al momento (nacionalidad española).
  • Francia y Reino Unido la admiten sin restricciones desde hace décadas (nacionalidad francesa, británica).
  • Portugal, Irlanda, Italia, Polonia, Rumanía, Croacia, Suiza (salvo cantones concretos en naturalización facilitada) y los países nórdicos salvo Dinamarca, que la admite desde 2015.
  • Alemania (desde 2024), Bélgica, Hungría, Finlandia (desde 2003) y Suecia (desde 2001).

Países europeos que todavía la restringen o prohíben:

  • Austria: regla general de renuncia, con excepciones tasadas (nacimiento con ambas, méritos excepcionales, refugiados). Es uno de los regímenes más conocidos por su dureza (nacionalidad austriaca).
  • Países Bajos: exige renuncia en naturalización ordinaria, salvo excepciones como el matrimonio con holandés o si tu país no permite la renuncia.
  • Bulgaria, Estonia, Lituania y Letonia mantienen restricciones variables, aunque los países bálticos han ido abriendo excepciones para sus diásporas.

¿Qué países la permiten en América?

América Latina es, con diferencia, la región más abierta a la doble nacionalidad del mundo. Salvo casos muy puntuales, la regla es la tolerancia total o la aceptación expresa en la Constitución:

  • Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela admiten la doble nacionalidad sin renuncia obligatoria. El caso chileno permite incluso más: en 2025 una norma consolidó el derecho a conservarla salvo renuncia expresa.
  • Los países centroamericanos en general admiten la doble nacionalidad, con matices: panameños por nacimiento no la pierden nunca; en naturalización servirá revisar cada ficha.
  • En los países del Caribe hispano (Cuba, República Dominicana) también existe tolerancia de facto.

Se estima que España tiene más de 2.5 millones de dobles nacionales iberoamericanos dados de alta, lo que la convierte en uno de los países desarrollados con más titulares de dos pasaportes.

Si quieres saber de forma específica qué aplica a tu caso, cada ficha de nacionalidad en TransitNous indica el coste, el tiempo de residencia y, cuando está documentado en la ley, si hay renuncia obligatoria.

¿Qué ocurre con la doble nacionalidad en Asia y Oceanía?

Asia es la región más restrictiva, pero con diferencias brutales:

  • Prohiben expresamente: China (los ciudadanos chinos que se naturalizan fuera pierden la nacionalidad automáticamente), India, Japón (los mayores deben elegir en un plazo, y la ley dispone mecanismos de pérdida si no se hace), Singapur (pérdida automática al naturalizarse fuera), la mayoría del Golfo (Emiratos, Arabia Saudita, Catar), Brunéi, Kazajistán, Indonesia y Malasia.
  • Admiten con matices: Corea del Sur permite mantener la doble nacionalidad si no renuncias formalmente a la coreana; Taiwán, Filipinas (los ex filipinos pueden recuperarla por la RA 9225), Israel, Turquía y Pakistán (esta última con acuerdos bilaterales con Canada, Reino Unido, Australia, etc.).

Oceanía es todo lo contrario: Australia, Nueva Zelanda y Fiji admiten la doble nacionalidad sin restricciones, y tus proyectos migratorios en esa región no implicarán casi nunca renuncias (nacionalidad australiana).

África: de la prohibición nigeriana a la apertura de Kenia y Sudáfrica

En África la tendencia reciente es la apertura. Kenia permitió ya la doble nacionalidad tras su Constitución de 2010; Uganda la autorizó con ley de 2019 (salvo cargos públicos específicos) y Tanzania mantiene un régimen estricto de renuncia salvo excepciones.

  • Admiten: Sudáfrica, Kenia, Uganda, Ghana, Nigeria (salvo que la nigeriana quien se naturaliza no pierde la nigeriana de origen, solo la adquirida), Senegal, Costa de Marfil, Camerún, Etiopía (para originarios etíopes: la tarjeta de origen etíope permite documentarse como nacional sin renunciar).
  • Prohíben o restringen: Tanzania, Ruanda, Malawi (hasta la reforma de 2019), algunas monarquías del norte.

¿Qué países tienen convenio de doble nacionalidad con España?

Por su relevancia para quienes leen en español, merece un párrafo propio. España tiene convenios bilaterales de doble nacionalidad con 13 países iberoamericanos —Argentina (1971), Chile, Perú, Paraguay, Nicaragua, Guatemala, Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, Colombia y Panamá—, a los que se suman El Salvador con régimen equivalente, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial y Portugal como nacionalidades privilegiadas por el artículo 11.3 del Código Civil. Un nacional de estos países que se naturaliza español no renuncia a la suya; la renuncia jurada que se hace en el trámite es, en estos casos, puramente declarativa.

México, Cuba, Venezuela y la República Dominicana requieren atención especial porque las reglas del otro lado cambian el resultado. Por eso, las fichas de TransitNous detallan en cada país si los datos oficiales contemplan renuncia obligatoria o no.

Caso especial: la India y la tarjeta OCI

La India es el ejemplo canónico de prohibición: la sección 9(1) de su ley de ciudadanía dispone que el indio que adquiere voluntariamente otra nacionalidad pierde la india de forma automática, sin renuncia ni trámite adicional. Para su inmensa diáspora, el país creó la tarjeta OCI (Overseas Citizen of India): un estatus vitalicio que permite vivir, trabajar y entrar sin visado, pero que no es ciudadanía —no da pasaporte indio ni derecho de voto. Si tu familia tiene raíces indias y planteas la nacionalización en un tercer país, es un dato que hay que conocer antes de firmar nada (nacionalidad india).

Hijos con doble nacionalidad desde el nacimiento

Un fenómeno cada vez más común: los hijos de parejas binacionales que acumulan dos o tres nacionalidades al nacer por combinación de ius sanguinis de ambos padres y, según el país de nacimiento, de ius soli. Panamá, Costa Rica, Estados Unidos o Canadá dan la nacionalidad a quien nace en su territorio, de modo que un niño nacido en Panamá de madre colombiana y padre español puede tener tres pasaportes desde el día uno (nacionalidad panameña). Estos casos no exigen trámites de naturalización: son nacionalidades de origen, y la legislación de cada país determina si se mantienen de por vida o si hay que “activarlas” al cumplir cierta edad, como ocurre con la opción de nacionalidad japonesa o la declaración belga.

La tendencia global: más apertura, no menos

La dirección histórica es clara y conviene conocerla para planificar a medio plazo: desde 1960 el porcentaje de países que admiten doble nacionalidad pasó de un tercio a tres cuartas partes. Cada año aparecen reformas —Alemania 2024, la flexibilización para descendientes en Italia (aunque la Ley 74/2025 limitó el ius sanguinis por generaciones), la consolidación chilena de 2025— que abren o precisan el marco. Las excepciones de cierre son contadas y normalmente ligadas a contextos políticos concretos.

¿Qué debes comprobar antes de empezar el trámite?

  1. Mirar los dos países: sólo puedes tener las dos nacionalidades si los dos ordenamientos lo permiten.
  2. Revisar la edad: Japón y Singapur ponen límites a la doble nacionalidad en la mayoría de edad.
  3. Ojo al efecto fiscal: tener dos pasaportes no cambia por sí solo tu residencia fiscal, pero renunciar o no renunciar sí puede tener efectos.
  4. Actualidad: las leyes cambian (Alemania 2024, Italia 2025, Chile 2025, Suiza debate regularmente). Siempre confirma con fuentes oficiales antes de tomar la decisión.

En resumen

La doble nacionalidad es la norma en Europa occidental, América Latina y Oceanía, pero sigue prohibida en China, India, Japón, Singapur, la mayoría del Golfo y algunos países concretos de Europa como Austria. Si eres iberoamericano, tu caso con España es especialmente favorable gracias a los convenios históricos.

En nuestra sección de nacionalidades encontrarás el detalle ficha a ficha: plazos, requisitos de renuncia y documentación exigida por los más de 190 países con análisis propio.